Cómo usar un teleprompter (sin que se note que estás leyendo)
Un teleprompter desplaza tu guion junto a la cámara para que puedas mirar al objetivo y aun así saber tus frases. La herramienta es fácil; lo que merece la pena aprender es hacerla invisible ante la cámara. Aquí está todo, de principio a fin.
El flujo de trabajo básico
- Carga tu guion en una app o dispositivo de teleprompter y ajusta el tamaño del texto para leerlo cómodamente a la distancia de un brazo.
- Coloca la pantalla lo más cerca posible del objetivo — cuanto más cerca queden las palabras de la cámara, más parecerá que miras a tu público en lugar de a un lado.
- Fija una velocidad de desplazamiento que coincida con cómo hablas de verdad. Empieza más lento de lo que te parece bien; siempre puedes subirlo un poco.
- Haz una lectura en voz alta antes de grabar, para que el ritmo sea memoria muscular y no una persecución.
- Graba. Mantén la mirada relajada y un poco por detrás del texto, sin fijarte en cada palabra según aparece.
Acerca la pantalla al objetivo
La mayor señal de que alguien está leyendo es una mirada de reojo. La solución es física: el texto tiene que estar lo más cerca posible del objetivo. Grabando con un móvil, eso significa que las palabras se desplazan en la misma pantalla que sostiene la cámara — tu línea de mirada al leer y el objetivo quedan a pocos centímetros, así que lees justo hacia el objetivo.
Los equipos de emisión profesionales lo resuelven con un cristal divisor (un cristal en ángulo que refleja el guion hacia el eje del objetivo). No necesitas uno para parecer natural en un móvil — solo necesitas que el teleprompter y la cámara sean el mismo dispositivo, para que tus ojos nunca tengan que desplazarse.
Ajusta la velocidad de desplazamiento a tu voz
La mayoría fija una velocidad demasiado rápida y luego corre para seguirla — que es exactamente lo que hace que la locución suene cortada y nerviosa. Un ritmo de habla cómodo ronda las 130–160 palabras por minuto. Ajusta el desplazamiento lo bastante lento para que la línea que estás diciendo quede en el centro de la pantalla, nunca justo en el borde superior donde vas siempre a la zaga.
Las buenas apps de teleprompter te dejan cambiar la velocidad sobre la marcha y desplazar fotograma a fotograma, para que las palabras fluyan en vez de saltar una línea de golpe. El temblor es un problema real en las herramientas más baratas — un texto que da saltos te hace perder el sitio a mitad de frase.
Divide los párrafos largos en líneas cortas. Tu ojo encuentra antes la siguiente línea, y las pausas naturales para respirar caen donde se cortan las líneas — así suenas como si hablaras, no como si recitaras.
Preguntas frecuentes
¿A qué distancia de mi cara debe estar el teleprompter?
A la suficiente para que el texto esté cómodamente enfocado y tus ojos no se noten yendo de un lado a otro para seguirlo — normalmente a la distancia de un brazo para un móvil. Si entornas los ojos, agranda el texto en lugar de acercar la pantalla.
¿Y si pierdo el sitio?
Baja la velocidad de desplazamiento. Perder el sitio casi siempre es un problema de velocidad, no tuyo. Un desplazamiento estable, fotograma a fotograma, a un ritmo sobre el que puedas hablar, lo soluciona.
¿Tengo que memorizar algo?
No — de eso va un teleprompter. Pero lee el guion en voz alta una vez antes para que la forma de decirlo sea tuya y no una lectura en frío.